Translate

Enamórate de Teruel en San Valentín


Seguro que has escuchado hablar de “Los amantes de Teruel”, los Romeo y Julieta españoles, pero ¿conoces la historia, qué ocurrió y por qué? Te damos un motivo más para visitar Teruel, uno de los destinos preferidos para San Valentín. Recorremos esta ciudad y te damos los diferentes puntos accesibles para que tu fin de semana sea inolvidable.
Restos de Los Amantes de Teruel
La historia de amor de los Amantes de Teruel, Isabel de Segura y Diego de Marcilla, tuvo lugar en el siglo XIII. Desde pequeños, los jóvenes habían jugado y mantenido una estrecha relación, tanto, que acabaron enamorándose perdidamente. El problema surgió cuando el padre de Isabel se niega a conceder la mano de su hija a Diego,  ya que su familia había perdido parte de sus riquezas y, además, era el segundo hijo, mientras que ella  era hija única de una de las casas más ricas de la ciudad. Por esta razón, Diego decidió salir a buscar riquezas, para lo que se unió a las tropas cristianas frente a las musulmanas. El padre de Isabel le concedió un plazo de cinco años para regresar siendo rico. Finalizado el plazo, Isabel aceptó casarse con otro. Diego regresó poco después y decidió entrar en los aposentos de su amada para pedirle el primer y último beso, pero ella se negó por respeto a su esposo. Ante la negación, el murió.

Isabel, al día siguiente, acudió al funeral de Diego, se acercó a su cuerpo, le dio el beso que nunca antes le había concedido y murió junto a él. Por este motivo, los restos de los dos amantes fueron enterrados juntos en una de las capillas de la Iglesia de San Pedro.
En 1555 aparecieron los cuerpos de dos jóvenes en las obras realizadas en la Iglesia, pero no fue hasta 1619 cuando se encontró un documento fechado en el siglo XIV, titulado “Historia de los Amantes de Teruel” cuando la tradición popular tomó cuerpo y los hechos se confirmaron como reales.

Actualmente, los restos de los Amantes de Teruel están en el Mausoleo de Los Amantes de Teruel, un centro museístico y de interpretación en el que encontrar toda la historia y la producción artística que este suceso ha inspirado. La entrada al mausoleo la encontramos en la Iglesia de San Pedro, que está anexada al mismo. La Fundación Amantes ofrece visitas guiadas a la Iglesia y la Torre Mudéjar de San Pedro, además de realizar actividades para niños y adultos.

Aljibe medieval

El siguiente punto que visitamos es el Aljibe Medieval, que comenzó a construirse en 1373. Al ser una ciudad amurallada, Teruel tuvo que proveerse de medios de abastecimiento de agua. Es muy curioso observar el interior de la entrada, ya que descubrimos tinajas y jarrones de cerámica que parecen estar rotas, pero fueron construidos de esta manera para evitar su resquebrajamiento por lluvias torrenciales.
Hay unos 400 metros de pasadizo, todos con acceso permitido para realizar visitas, que estuvieron en funcionamiento hasta el siglo XIX. Posteriormente se utilizaron como refugio en Guerra Civil.


Parte superior columna
Fuente del Torico
Junto a los aljibes medievales encontramos la Plaza del Torico, centro de vida social y económica desde sus orígenes, pues aquí se agrupaban los gremios más adinerados. A su alrededor se ubican las tiendas, terrazas y todo tipo de comercio que dan vitalidad constante, además de edificios modernistas como la Casa Ferrán o la Madrileña.
La Fuente del Torico es del año 1858 y en la parte superior de la columna se sitúan los símbolos de la ciudad, la estrella y el toro en bronce. La leyenda indica que tras la conquista de la fortaleza musulmana en 1171 por los caballeros cristianos del rey Alfonso II, vieron un toro bravo al que le seguía una estrella brillante. Sancho Sánchez Muñoz, uno de los caballeros del rey, indicó que él había soñado con esa imagen, por lo que pensó que esa era la señal que le indicaba el lugar en el que fundar una nueva villa: Teruel.


Torre Mudéjar Catedral
Catedral de Aranjuez
La Catedral de Teruel es la siguiente parada y obligatoria. Su origen es románico, con un edificio de tres naves construidos en 1171 concluyéndose con la torre mudéjar en 1257, de ladrillo con cerámica policromada. Esta construcción da a tres plazas, pero el acceso turístico se hace desde la Plaza del Venerable Francés de Aranda. En el interior disfrutamos viendo los tesoros medievales que guarda, como el Retablo del Altar Mayor de Grabiel Joli, de 1532 o el Retablo de la Coronación del Maestro de la Florida del siglo XV, entre otras. La torre y la techumbre fueron declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el 1986, junto con las otras tres torres mudéjares de Teruel (las de Salvador, San Martín y San Pedro).
Torre de San Martín


Y de la Torre de San Martín hablamos ahora. Cercana a la catedral, es una edificación de mudéjar aragonés, erigida en 1316 y reformada en el siglo XVI, momento en el que se le añadió un basamento de piedra. Se encuentra en la Plaza de Pérez Prado, frente a la calle de los Amantes. Esta torre imita la estructura del minarete almohade, con dos torres cuadradas concéntricas, entre las que se sitúa la escalera. La torre interior tiene tres pisos superpuestos cubiertos con bóveda de crucería.



Y llega el merecido descanso, para el que te ofrecemos el Gran Café de Teruel, subiendo una calle ligeramente elevada, desde la plaza del Torico. Es un lugar ideal para comer o tomar un aperitivo, con buenos precios y calidad. Si tu estancia en Teruel va a ser de más días, te proponemos diferentes lugares accesibles para seguir conociendo esta preciosa ciudad. Entra en Puedo Viajar y conoce estos y otros destinos en Teruel: http://www.puedoviajar.es/poi/buscar.aspx?q=teruel

Para conocer la accesibilidad de los puntos mencionados, pincha en el enlace de cada nombre.
Ahora sí, prepara la mochila, transporte y adelante, ¡Teruel te espera!

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada